No vi ningún compás cerca, pero de un momento a otro, apareció esta imagen en el cielo dibujando, de lado a lado de la carretera, un perfecto semicírculo (como los que trazábamos en el liceo en las clases de matemáticas).
Lo vi en su plenitud, con los colores bien delimitados y sobre un cielo rosa-lila que lo hacía lucir más hermoso aún.
No tenía la cámara a mano, así que con el celular, a través del parabrisas mojado, capté
parcialmente las imágenes de a pedacitos, lo mejor que pude
(perdonen la calidad de las fotografías).
¡Les aseguro que estaba completo!
Quedo estupefacta frente a tanta perfección en la Naturaleza.










